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Dedicado a Daniela y a Marvin, que me hicieron el día con sus comentarios

Así es señoras y señores, lo anunciado por los profetas mayores se materializa frente a nuestros ojos a diario, la vida tal como la conocíamos apenas unos años atrás, ha dejado de existir.

Siempre he tenido mis reservas hacia los comentarios que ponen al internet como el summum en los procesos y de los medios de la comunicación de una civilización que ha alcanzado su cúspide.

Con la “primavera árabe” estaba a punto de dar mi brazo a  torcer y ceder mérito a dichos argumentos, pero pronto vería con amarga claridad que aquello fue sólo un error, un desvío de la realidad. Para que otra Primavera Árabe se repita en otro contexto se tendría que poblar otro planeta, sembrar un par de monos y esperar que la evolución hiciera lo propio, luego esperar la contingencia. Pero aún así sería muy improbable que todos los factores antes reunidos se conjugasen, ¿qué como demonios lo puedo saber? Simple probabilidad, yo le apostaría un millón a uno a favor de la estupidez. Aún hoy (aún más que antes), la estupidez es la característica principal de la humanidad, la define plenamente.

Echemos a un lado la filosofía clásica y sus disertaciones sobre la verdad y lo bueno cómo elementos intrínsecos de la humanidad. Hoy en día es la estupidez lo que la caracteriza, no en abstracto, ojo esta es la diferencia con la filosofía clásica, no hablamos de conceptos, ni de ideas, hablamos de lo concreto que inunda los días del presente.

I

LA MASA MEJOR QUE EL INDIVIDUO

Ya antes Marx había advertido el peligro que la masa significa. Una cosa, amorfa, manipulable y manipulada, cuyo estado natural es la enajenación.

Anteriormente la masa podía ser observada en su forma original, primigenia, en aglutinaciones casi todos de naturaleza política o conciertos de metal, fue la herramienta de los nacionalismos europeos, no necesariamente del fascismo ni tampoco propio de aquel continente.

Tras varios años, un par de guerras y uno que otro proceso sociológico, el sistema político cedió su lugar al económico así como su modus operandi: la manipulación de la masa por la propaganda de imágenes e ideas. A la par que perdía sentido sostener una división propia de un maniqueísmo pasado de moda, el mercado y su dinámica despegaba las economías principalmente de los nuevos protagonistas del orden mundial, también de los principales “enemigos”. La idea de que todos somos más importantes que uno solo de nosotros ha permanecido incluso en los sociólogos más destacados, baste recordar la definición de Theodor Adorno, y más recientemente de Luhmann, sobre la sociedad, o del sistema social en el caso de Luhmann. No brindan ni una esperanza para la subsistencia del individuo frente al conjunto de los individuos, la cuestión es que la sociedad per se no existe, sino como una abstracción, no tiene ni participación ni se le ve en conjunto mas que en eventos masivos, y en todo caso no sería sociedad, seguiría siendo una masa.

Se me puede achacar que me estoy olvidando de la sociedad civil organizada, desgraciadamente como lo recuerda el Dr. Lorenzo Meyer (chequen del minuto 40:08 hasta 41:20), conocido analista de la vida política de México–entre otras muchas cosas-, la sociedad civil organizada tiene muy poco de sociedad civil, se trata de especialistas, de representantes de la sociedad.

II

POSTEO, LUEGO EXISTO

Pero no todo ha sido tan malo, no. Las sociedades modernas, las que se precien de llamarse de tal manera, traen consigo desde la antigüedad una idea que fundamenta la civilidad de sociedades que han renunciado a la guerra o a la aplicación de la violencia (aunque no del todo) como principal medio de “establecer acuerdos”, estoy hablando de la democracia.

Para que una democracia funcione, partimos del supuesto de que todo lo concerniente al poder político, esto es la forma en que unos cuantos toman el control de unos muchos, tiene que ser una Res (cosa o asunto) pública: así tenemos la República Democrática, y yo agregaría, moderna ;)

La República Democrática es la idea, de que el pueblo manda. Pero no nos salgamos por la tangente. La democracia no es solo un asunto que atañe a la política, la idea de democracia tiene consigo la idea, por no decir la ilusión, de que cada individuo tiene participación, en la política, en la economía, en el arte y se extiende a todo aquel resquicio o recoveco donde un individuo pueda sentirse libre de tener participación.

Para cada ámbito especializado (política, religión, economía, etc.) o sistema, existe una manera de ejercer el derecho de la democracia, pero me atrevo a decir que las redes sociales los conjugan a todos (-huy! qué atrevido me vi-).

Las redes sociales son, por antonomasia, los medios democráticos.

III

EL DETERIORO HUMANO, EL FIN DE LOS EXPERTOS

A lo largo del proceso evolutivo-involutivo de la humanidad, hay personas que sobresalen del promedio por su dedicación en determinado oficio, costumbre o aspecto cultural de determinada sociedad. La consolidación de grupos de expertos había sido la manera de asegurar no solo la continuidad de una cultura, sino su manera de perfeccionarse.

El elitismo que se observa en todos los ámbitos especializados, o sistemas, explica también el resguardo celoso de un método, de ideas, formas, conocimiento en general que se transmite de un individuo que se cultiva en determinado ámbito, a otro individuo que por medio del ejercicio del oficio, se vuelve un experto.

El sistema de expertos había estado constituido como institución en la sociedad moderna, hasta la creación de Facebook y su apertura al público en general, claro, al público con acceso a una pc; gracias al esfuerzo de nuestras autoridades, en cualquier recóndita comunidad se puede tener acceso al internet, y por ende al feisbuk.

Ya no es necesario estudiar ciencias políticas, ni si quiera leer, si “manejas” medianamente el powerpoint, puedes opinar a cerca de cualquier tema, eres un experto en automático, voilà, la democracia en su plena expresión, no tienes que formar parte de una élite, ni de los privilegiados que asisten a la universidad, está de más decir que no se necesita ser portador de un título, si tienes powerpoint en tu compu un día puedes ser tan brillante como Foucault, y al siguiente tan sabio y casto como el mismísimo Dalai Lama.

IV

EN EL PAÍS DE LOS CIEGOS EL BORREGO ES UN PRINCESO

Ante semejante panorama, uno pensaría que estamos entrando hasta en una nueva era (eso chingao!). Wrong answer –d’oh!-.

Con las personas inteligentes alejadas lo más posible de las redes sociales, por lo menos del feis, ¿qué nos queda?, una sarta de bienintencionadas personas convirtiendo en trending topic las cosas más estúpidas que el ser humano sea capaz de vomitar.

Así, uno no sabe al día siguiente, al abrir su feis, con qué novedad se va uno a topar: ola ke ase!, lo que callamos los princesos, o de pronto, así repentinamente, todos cambian su foto del perfil por una foto de la infancia. Quiero recalcar que cada cual es “libre” de hacer de su vida un cucurucho. Pero algo huele mal. No se si a alguien le ha pasado por la cabeza: ¿de dónde salen estas frases, estos temas?, ¿de verdad son producto de la contingencia?, ¿existe la contingencia en las redes sociales?, ¿es casual que ahora yo esté posteando una crítica a determinada personalidad?

V

¿ES PECADO SER AMARGADO?, ¿ESTÁ MUY MAL NO SER CÓMO LOS DEMÁS?

Sin duda este es un falso debate, todos sabemos de antemano la respuesta. Pero ahora ya no nos podemos dar el lujo de cerrar el feis, o de no verlo, no será por la brillantez de espectáculo que éste ofrece, sino porque al parecer, ya todos viven más ahí dentro, más que acá afuera.

Espero en el fondo estar equivocado, espero no estar presenciando el fin de la humanidad tal y como se conoce…

Pero sobre todo espero que me den un like ;)

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One Comment

  1. Nota: creo necesario ampliar el porqué del título de esta entrada que quizás a primera vista no se relacione directamente con el contenido. Pues bien, soy del pensar que permea en ciertas áreas, de que en el texto conocido, y popularmente reconocido, como “El Apocalipsis” (del que no abundaré -al menos no en esta ocasión-), particularmente cuando se habla del afamado “anti-cristo”, más que hablar de un hombre, un ser humano, una persona, el profeta hace referencia a una actitud o rasgos, actitud diametralmente opuesta a lo que Jesús representa.
    El “Nacimiento de Jesús” es un punto histórico, un parte aguas en el devenir humano, eso me basta para decir a “grosso modo” que en cierta medida el cristianismo, que remontan a dicho nacimiento, marca nuestra era, dándole incluso un cariz que toma ya sea en favor o en contra, de este llamado cristianismo…
    dicho lo anterior, un cambio abrupto en las características particulares de estos 2000 años aproximados de una era cristiana, merecen ser llamados de algún modo anti-cristianos. Voilà.


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  1. […] Feisbuk: el Anticristo está con nosotros.. […]

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